sábado, 30 de abril de 2011

Capítulo 12.0. Conclusión.

Durante el transcurso de este trabajo me he dado cuenta de lo difícil que es seleccionar y reunir la información de forma que un texto cobre sentido y lo difícil que es sacar una conclusión. Pero lo más importante no es finalizar el trabajo y alardear de ello, sino el proceso mediante el cual lo has finalizado. Bien es cierto que para enseñar, o hay que tener muy claras las cosas, o simplemente repetir lo que nos han enseñado. Yo he intentado en la medida de lo posible tener todo claro y así poder expresarlo con mis propias palabras. Pienso que después de esta experiencia he comenzado a apreciar el enorme esfuerzo que están realizando tantos y tantos divulgadores de la ciencia.

Yo podría haber elegido perfectamente un tema más fácil y corto, pero si he hecho este gran esfuerzo, es porque confío en que la gente puede cambiar y no tiene la culpa de caer en estos engaños. Durante años he creído en lo paranormal, gracias a nuestro amigo Íker Jiménez y su programa Cuarto Milenio, he pensado que el hombre no llegó nunca a pisar la Luna, he creído en los chackras, he pensado que debía existir algún Creador, etc.. Pero, poco a poco, estas ideas me iban pareciendo cada vez más infantiles a medida que aprendía más y más ciencia. Espero al menos hacer que la gente recapacite si sus creencias son o no racionales y si de verdad buscan la verdad, o simplemente la fantasía y el deseo de que lo sean.

Os dejo con el siguiente video (de 15:00 minutos):

jueves, 28 de abril de 2011

Capítulo 4.0. Vulgares estafadores.

Hace dos años, Fernando Cuartero, catedrático de Lenguajes y Sistemas Informáticos y subdirector académico del Vicerrectorado de Investigación de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), fue condenado a pagar 204€ de multa por llamar en una carta "vulgares estafadores" a los organizadores de un seminario espiritista celebrado en esa institución académica. Según la jueza encargada de su caso, Fernando Cuartero cometió un delito de injuria y advirtió que no era necesario expresarse de dicha forma para hacer notar algo que es claro: la parapsicología es una pseudociencia.

El motivo por el cual el catedrático escribió la carta fue porque, tras un «juego de manos», el llamado Seminario Vida después de la Vida consiguió la aprobación de la UCLM como local para el acto. El organizador, Rafael Campillo, incluyó en un principio el logotipo de la UCLM en la convocatoria del acto y presentó a la institución como colaboradora del mismo. Algo para lo que en ningún momento tenían aprobación. Tras la alerta de ciertos académicos, tuvo que retirar el logotipo. Entre estos académicos se encontraba Fernando Cuartero.

A continuación extraigo un trozo de la carta que escribió al organizador del evento:

"[...] Me permito recordarte que es eso precisamente lo que buscan. Este tipo de vulgares estafadores, por el módico pago de unas tasas, obtienen, mediante una mala práctica, un pretendido amparo académico que es completamente falso. Y, en cualquier caso, si han hecho un uso indebido de nuestra imagen, me parece que es otro motivo para cancelar el acto, acreditada su mala fe, o al menos exigirles de manera inmediata que cesen en ese uso. Me permito hacerte notar que, el mero hecho de que el que la universidad ceda sus instalaciones, y que además aparezca como colaborador del evento, va a transmitir la impresión de que de algún modo la UCLM da credibilidad a este tipo de actividades, con todo lo que ello supondría para la imagen de la universidad, y sea o no cierto que se otorga ningún tipo de aval"

Aquí extraigo una parte del artículo que escribió Luis Alfonso Gámez para Skeptical Inquireer
En España no se puede vender leche aguada como si fuera leche, pero sí se puede cobrar a ingenuos por adivinarles el futuro, contactar con sus seres queridos muertos o curarles el cáncer en fase terminal con un complemento nutricional. Y se puede porque las autoridades no hacen nada por evitarlo, por proteger a la ciudadanía frente a esos estafadores. ¿Ustedes entienden esa discriminación positiva ante videntes, mediums y demás? Yo no, aunque quizá no quepa esperar otra cosa en un país cuyo presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, nombró el 20 de octubre ministra de Sanidad a una política que, durante el ultimo año, ha lucido reiteradamente la pulsera Power Balance en actos públicos. ¿Cómo va a liderar la protección de los consumidores ante los productos milagro alguien que cree en ellos? ¿Cómo va a hacer algo por proteger a los ciudadanos ante la estafa de los brujos un Ejecutivo que tiene entre sus miembros al menos uno que ha caído en el timo de las pulseras del equilibrio? - Luis Alfonso Gámez

De todas formas, Fernando Cuartero expresó que al decir "vulgares estafadores" se refería no a estafadores económicos, sino a charlatanes y farsantes que, en este caso, estafan moralmente a la sociedad al apropiarse del nombre e imagen de la UCLM para legitimar un acto anticientífico, como queda claro a cualquiera que lea la frase objeto de litigio.


En definitiva, menudos vulgares estafadores!
Por eso hacen falta más Fernandos Cuarteros. Necesitamos que haya quien llame a las cosas por su nombre. - Luis Alfonso Gámez

lunes, 25 de abril de 2011

Capítulo 3.0 A mí me funcionó.

Seguro que el título de este capítulo os es familiar. Lo hemos escuchado en la televisión, en la radio, en internet, etc., principalmente lo oiremos decir a gente relacionada de alguna manera con las terapias pseudomédicas que hemos tratado con anterioridad. Y no es para menos, ya que es el argumento más cómodo posible para defender que la terapia no es una estafa y por tanto es efectiva.

El problema con esta afirmación es que las experiencias personales no son garantía suficiente de que algún tratamiento es realmente efectivo. Por ejemplo, supongamos que tengo una dolencia y mi amigo me transmite sus conocimientos pseudomédicos mediante el famoso "a mí me funcionó", recomendandome tomar una pastilla homeopática. Tras aceptar y tomármela, noto una mejoría. Hay tres posibles causas de esta mejoría:

1.- Que mi organismo haya conseguido minimizar la dolencia.
2.- Que el remedio haya afectado a mi organismo, empeorando su situación y haciendo que parezca que quien ha ayudado en realidad ha sido este mismo.
3.- Y por último, que de verdad haya surtido efecto.

La primera y la segunda son las más plausibles, ya que no necesariamente hay una relación entre ambos sucesos: tomar una pastilla homeopática y que la dolencia desaparezca. Es más, hay un enorme abanico de posibilidades que podrían haber actuado antes de que lo hiciera la tercera posibilidad.

Para reducir dicho abanico de posibilidades se suelen realizar ensayos clínicos rigurosos y serios. Esta es la única forma de asegurar que un remedio es eficaz o no, y es uno de los motivos por los cuales cuando vamos al médico confiamos en que la receta que nos da nos curará. Y aquí es donde las pseudomedicinas fallan por completo, ya que o bien no hay ensayos clínicos realizados sobre esos remedios pseudocientificos o si los hay se demuestra que no son efectivos.

Capítulo 2.7. Pseudociencias - La "ciencia" de la creación y el «diseño inteligente».


“En el poder del niño para dominar la tabla de multiplicar hay más santidad que en todos sus gritos de «amén», «aleluyas» y «ohsanas». Una idea es un monumento más grande que una catedral y el adelanto del conocimiento del hombre es mayor que un milagro de palos convertidos en serpientes o de la separación de las aguas.”
Henry Drummond, en “La herencia del viento” (El jucio Scopes)

La "ciencia" de la creación. (bonito oxímonon)

Surge en Estados Unidos, cuando un grupo de fundamentalistas protestantes evangélicos decide predicar la Biblia al pie de la letra, es decir, de forma literal. Este grupo, ahora ya muy extenso, afirma que hay que entender la Biblia tal y como está escrita. En consecuencia, y según Henry Morris y Martin Clark en "The Bible has the answer", la evolución no es sólo antibíblica y anticristiana, sino también acientífica e imposible.

Este movimiento cobró gran importancia durante el periodo de entreguerras. En la década de los sesenta, tras la inclusión de la evolución en los libros de texto, el ingeniero civil Henry Moore publicó otro libro, llamado "The Genesis Flood", que se convirtió en la primera muestra del creacionismo científico.

En los años setenta fracasó delante del tribunal el intento de prohibir la evolución en la enseñanza escolar. Pero lejos de darse por vencidos, los creacionistas decidieron que si no se les permitía censurar la evolución, al menos se les permitiría enseñar el creacionismo al mismo nivel que la evolución. En la actualidad un buen número de colegios e institutos de Estados Unidos enseñan la evolución y el creacionismo juntos.

Sin embargo, fuera de toda duda, no es ciencia. La ciencia no toma un libro escrito hace 2.000 años y lo eleva a la categoría de verdad absoluta sin antes hacer un examen previo y comprobar que lo que está escrito tiene algún sentido dentro de lo que entendemos por conocimiento. Y aunque pasara todas las pruebas de escrutinio, tampoco sería una verdad absoluta. La ciencia no es estática y sus conocimientos no son absolutos, ya que se cuestionan constantemente, pues de momento, es la mejor forma de corregir los errores de la falibilidad humana. Un científico debería estar dispuesto a tirar por tierra la teoría a la que dedicó su vida, a cambio de avanzar un paso más en el conocimiento y establecer que su teoría no era convincente dando paso a nuevas hipótesis e ideas mucho más plausibles. Es una muestra de honradez intelectual aceptar que uno está equivocado, pues de otro modo, no se avanza.


El «diseño inteligente»

Un argumento muy común de la ciencia de la creación es que somos una máquina con un diseño perfecto, el cual nos ha dotado de órganos poderosos en cuanto a su función, y se suele equiparar el ojo con la máquina perfecta por excelencia. Con esto, se concluye que el universo por si solo no pudo haber creado tal grado de perfección y que es necesaria la acción de un ente supremo, coloquialmente llamado Dios, para acabar bien el trabajo.

Tras un ligero examen de este argumento, resulta contradictorio pensar que el ser humano pueda ser una máquina perfecta. De hecho, su imperfección es un indicio de la evolución.

Bonus:
http://www.docuciencia.es/2009/09/richard-dawkins-el-relojero-ciego/

sábado, 2 de abril de 2011

Capítulo 8.0. Fiebre antivacunas.

Las vacunas constituyen una importante herramienta para combatir enfermedades infecciosas al poner a trabajar nuestro sistema inmune en la génesis de anticuerpos que servirán como barrera contra la invasión de bacterias y virus. Desgraciadamente, y a pesar de que su eficacia ha sido comprobada multitud de veces (algo que veremos más adelante), se empieza a poner cada vez más de moda no vacunar a los hijos y optar por las múltiples terápias ahora existentes algunas de las cuales ya hemos hablado, como por ejemplo, la homeopatía. Algunos pensarán que uno es libre de vacunar, o no, a su hijo. Sin embargo, hay que decir que la seguridad colectiva empieza por el individuo y si el individuo, en este caso, no se vacuna, corre el riesgo de transmitir enfermedades a otros individuos. Si no, vean el siguiente ejemplo: "Una comunidad religiosa anti-vacunación genera una epidemia de paperas en Canadá (2008)"

Indiscutible efectividad.

Sí, es indiscutible que tras la popularización de las vacunas y la vacunación de medio mundo, la tasa de mortalidad entre niños y ancianos se ha reducido drásticamente. Se estima que la vacunación evita 3.000.000 de muertes al año en todo el mundo y 750.000 niños son salvados anualmente de sufrir algún tipo de discapacidad (OMS, 2001). Entonces, si tan nefastas para el organismo son estas prácticas, según sus detractores, ¿No sería lógico que en vez de reducir, aumentara la tasa de mortalidad infantil?

Es propio de un discurso anti-vacuna el decir que antes de que se introdujeran las vacunas ya estaban disminuyendo las enfermedades, llegando a la conclusión de que no son necesarias. El siguiente gráfico no aporta suficiente evidencia para respaldar tales afirmaciones:


Como cualquier medicación, las vacunas tienen contraindicaciones o efectos adversos frecuentes y considerados normales, como un simple hinchazón, manchas en la piel, un ligero dolor en la zona de la inyección, o fiebre. Aunque tambien hay casos de muerte, pero nada frecuentes. Lamentablemente, donde más se han criticado las vacunas y donde más medios se han centrado es en este punto, no dándose cuenta de que la pérdida es insignificante, en comparación con las pérdidas que habría en caso de no vacunarnos.

Pero, mi hijo no está vacunado y está muy sano.

Su hijo está sano gracias a que hay otras madres/padres que sí vacunan a su hijo. Si por algún motivo, una gran parte de la población dejara de vacunar a su prole y su prole a su prole... la proliferación de nuevas enfermedades y la reaparición de enfermedades casi extiguas sería un grave problema de índole mundial.

A raíz de este razonamiento, se llega a la conclusión que, aunque una enfermedad esté prácticamente extinguida en una zona, es cuestión de dejar de vacunar a la población para que vuelva a reaparecer.

Hasta el momento se han erradicado dos enfermedades, viruela y rinderpest. Se está combatiendo la poliomelitis, aunque está costando lo suyo.

Más información en:

domingo, 27 de marzo de 2011

Capítulo 2.5. Pseudociencias - Energía Piramidal

La energía piramidal es consecuencia de especulaciones sobre las pirámides, en especial las pirámides de Egipto. El término que hace referencia a estas especulaciones es la "piramidología", que fue inventada en el siglo XIX por el librero John Taylor y el astrónomo Charles Piazzi Smyth, que pretendían demostrar que la Gran Pirámide de Guiza era un calendario universal repleto de profecías. Pese a publicar en su libro Our Inheritance in the Great Pyramid («Nuestra Herencia en la Gran Pirámide») un gran número de «profecías», tan sólo acertó con las que sucedieron antes de la fecha de edición de dicho libro.

Regresando al tema principal, la energía piramidal consiste en la creencia de que una pirámide, debido a su forma, orientación y materiales de construcción, es capaz de atraer energía hacia sí teniendo como consecuencias efectos terapéuticos que alivian dolencias e impiden, entre otras cosas, la putrefacción de la carne.

Se postula que una forma piramidal "capta" la energía electromagnética de la Tierra y la concentra para obtener beneficios diversos, sin embargo, esto es totalmente falso. Hasta un niño podría hacer el experimento casero de la pirámide con una brújula y observar si hay alteración magnética alguna, con resultados negativos. Por no decir que la energía electromagnética no cura, de hecho, se está pensando que puede llegar a ser nociva.

Además de la energía electromagnética, una empresa que se dedica a la venta de artículos piramidales caros, sostiene que las pirámides también "captan" y almacenan neutrinos. Los neutrinos son unas partículas subatómicas (tan subatómicas que tienen menos de una milmillonésima de la masa de un átomo de hidrógeno). Los neutrinos no suelen interaccionan con la materia, de hecho, atraviesan la Tierra "de polo a polo". De modo que, parece imposible que una pirámide pueda atraparlos.

Pero es que no sólo parece imposible, sino que también inviable. Para medir un neutrino, los físicos usan un aparato llamado Super Kamiokande. Este aparato contiene 50.000 toneladas de agua y está enterrado a un kilómetro bajo tierra. Toda esta cantidad de agua es precisa para tener alguna remota posibilidad que un único neutrino impacte con una única molécula de agua y de ese modo poder detectarlo mediante los 11.000 tubos fotomultiplicadores que rodean la estructura cilíndrica. Despues de esto, ¿Cómo es posible que los defensores de la Energía Piramidal hayan podido detectar la presencia de neutrinos en las pirámides? La simple idea de que hubieran usado este aparate cae por su peso.

La locura no arrecia, y hasta hay testimonios de prácticas como la de dejar la foto de un familiar enfermo dentro de una pirámide. Según estas fuentes, el familiar enfermo mejora notablemente.

Por lo visto, a causa del fracaso que tuvo la piramidología sosteniendo que la energía electromagnética es beneficiosa, y tras su recuperación del golpe que esto le supuso, se están poniendo en práctica diversos juegos estratégicos, como la utilización de conceptos pseudocientíficos, como pueden ser los "chakras", para alejarse del escrutinio constante al que se tuvo que someter la piramidología por sus anteriores afirmaciones y así como terminología inventada como "radiación equilibrada", "radiación ultracuántica", "completitud cuántica de los átomos del cuerpo", etc..


más información y experimentos en:
http://www.fisica.uh.cu/rationalis/piramidal/index.htm

domingo, 20 de marzo de 2011

Capítulo 2.4. Pseudociencias - Homeopatía.

La homeopatía es una pseudomedicina muy de moda últimamente. Desde una Cátedra de la Homeopatía en la Universidad de Zaragoza, hasta cursillos de UNED y títulos/diplomas de homeopatía en los laboratorios Boiron (en menos de una hora con tan sólo rellenar un cuestionario -yo mismo tengo un título de «homeópata»-). Christian Friedrich Samuel Hahnemann (1775-1843), médico alemán, fue el primer hombre que utilizó la palabra "homeopatía" en su trabajo Indications of the Homeopathic Employment of Medicines in Ordinary Practice («Indicaciones del empleo homeopático de medicinas en la práctica ordinaria»). Asentó las bases de la homeopatía clásica: sistema médico basado en el uso de cantidades infinitesimales de sustancias que en grandes dosis producirían síntomas parecidos a los de la enfermedad que está siendo tratada.

Hahnemann llegó a la conclusión anterior cuando tras tomar una infusión de corteza de cinchona, experimentó síntomas parecidos a los de la malaria, enfermedad que se trataba en aquella época precisamente mediante la corteza de cinchona. Lo que parece que pasó es que Hahnemann sufría de alergia a la quinina. Tras su desafortunado encuentro con dicha infusión, este creía que dosis muy pequeñas de estos medicamentos causaban poderosos efectos curativos, dado que al ir reduciendo las dosis consumidas iban desapareciendo los síntomas que producían, algo perfectamente comprensible, pero que Hahnemann malinterpretó.

Remedio homeopático | Agua.
Entonces, la forma más habitual de preparación de un remedio homeopático es la siguiente: se coge 1mL de la sustancia original y se mezcla con 99mL de agua. Después, se agita este preparado y se obtiene una dilución. A continuación, se repite el proceso de mezclar, agitar, mezclar, agitar, hasta que se llega a 12 CH (Centesimal de Hahnemann. Por cada CH la sustancia original queda diluida 100 veces... así 12 CH equivale a diluir 100^12 veces una sustancia), incluso se llega a superar esa cantidad. Por la constante de Avogadro, y unos sencillos cálculos, se puede entender que en una dilución de 12 CH ya no queda ninguna molécula de la sustancia original. En palabras claras, lo único que queda es agua. Pero lejos de dar por perdida la teoría, los «homeópatas» sostienen que el agua, debido a la agitación repetida, adquiere las propiedades curativas de la sustancia original, aunque esta ya no se encuentre dentro de la mezcla. En la actualidad lo llaman «memoria del agua».

James Randi, hace tan sólo un mes, desafió a cualquier fabricante de productos medicinales homeopáticos a demostrar el supuesto efecto de estos, con un premio de 1.000.000 de dólares. Sinceramente, no creo que alguien lo consiga: recordemos que este gran hombre desafió a bastantes pseudociencias, las cuales todavía no han demostrado su veracidad.

Tampoco está demostrado que "lo similar cura lo similar", que es la base de la homeopatía. Cuando te haces un esguince, no te golpeas la zona afectada, como tampoco se cura la diabetes ingiriendo azúcar. La homeopatía desafía, con axiomas como el anterior, todos nuestros conocimientos sobre enfermedades, ya que ignora por completo los organismos patógenos que causan algunas enfermedades.

A pesar de las pruebas en contra de la homeopatía, parece que hay gente que afirma que la homeopatía les ha ayudado a curarse de algunas enfermedades, o prevenido otras (dime a mi cómo vas a saber si has prevenido algo cuando no sabes siquiera si ese algo hubiera aparecido). Como pseudociencias que ya hemos tratado, la homeopatía no tiene efectos secundarios, pero tampoco primarios. Todo parece apuntar a ser un efecto placebo, ya que no hay una relación causa-efecto que respalde estadísticamente los dos sucesos.

Cabe destacar que en los productos homeopáticos no se recomienda tomar más de cierta dosis recomendada, advirtiendo problemas de salud, incluso la muerte, en caso de superarla. La campaña 10:23 (cuyo nombre rinde tributo a Amedeo Avogadro y a la de constante Avogadro) consiste en la ingesta masiva de productos homeopáticos. Se llevó a cabo hace un poco más de un mes, en más de 25 países del mundo (entre los que se incluye España), a la hora exacta de 10:23, como protesta a la comercialización de la homeopatía y como prueba de su ineficacia. Como ejemplo, el «suicidio homeopático» de madrid:


En youtube se pueden visualizar muchos más videos.