jueves, 10 de marzo de 2011

Capítulo 2.6 Pseudociencias - «Par biomagnético»

Las terápias biomagnéticas se basan en la creencia de que dos imanes pueden "depurar" el cuerpo, haciendo que los campos magnéticos "nivelen" el pH del cuerpo y eliminen virus y bacterias.

Según cuenta Andrea Gavazzi, biomagnetista diplomado, osteópata, acupuntor y terapeuta craneosacral, en su web:
Al poner los imanes en contacto con el cuerpo, la hemoglobina acelera su movimiento y el flujo sanguíneo arrastra los materiales que se encuentran adheridos a las paredes interiores de las venas y ocasionan presión arterial alta, por lo que disminuyen los depósitos de colesterol y calcio. Al activarse la circulación de sangre y de la linfa los nutrientes son transportados fácil y eficientemente a cada célula del cuerpo.
Según esto, todas las personas que trabajan expuestos a campos magnéticos también deberían notar mejoras en la salud, algo que no sucede.

Sigue:
Las ondas magnéticas, al penetrar en la piel, los tejidos grasos y los huesos, activan el flujo energético por lo que vigorizan integralmente las funciones corporales y eliminan los desordenes corporales. En fin, las propiedades de las ondas magnéticas promueven un gran beneficio en la salud psicofisica.
¿De qué flujo energético estamos hablando? ¿ATP? ¿Qi? Parece ser que ni él lo tiene claro. Es más, ¿Cómo saben qué efectos tiene en el cuerpo, en los tejidos grasos o en los huesos, los campos magnéticos? Nada de eso explican: sólo afirman que ya se comprobó y demostró, pero hasta ahora, nadie ha publicado la demostración en una revista científica prestigiosa. Por otro lado, si la respuesta a esta pregunta es, "no lo sabemos, pero funciona", entonces no sería ni legal ni ético hacer este tipo de prácticas.


Entre las bases del "conocimiento" al que han llegado los que practican esta terápia, se encuentra la suposición de que nuestro cuerpo está formado por un par biomagnético, es decir, que somos como un imán. Tenemos un polo positivo, y uno negativo, los cuales determinan nuestra salud. 


Los que practican el biomagnetismo tambien sostienen que la causa de casi todas las enfermedades, por ejemplo, desde las migrañas, a enfermedades mucho más serias como el síndrome de Down, la gonorrea, la tuberculosis, la sífilis, VIH (¡sí, has leído bien! ¡VIH!), es la acción directa de virus y bacterias en nuestro sistema inmunológico. Llegando a declarar que la única forma de eliminarlos es mediante los campos magnéticos. En una cadena de televisión se le hizo una entrevista al Dr. Goiz, donde este confesó haber curado a un paciente que padecía VIH. 



De todas formas, si la terapia del Dr. Goiz tuviese una buena base científica, como los tratamientos actuales de este tipo de enfermedades, estaríamos orgullosos de haber podido encontrar una posible cura al VIH.

Nunca me cansaré de repetir que "afirmaciones extraordinarias requieren de evidencia extraordinaria", pero lo único que ha hecho el Dr. Goiz y compañía, es afirmar una cosa tras otra, sin dar prueba alguna de ello ni oportunidad para refutar una teoría, con tal de conseguir despistar a cualquiera que se les oponga. Esta es la actitud de un pseudocientífico en esencia.

Por ejemplo, en este enlace se puede ver un video documental "Origen y futuro del par biomagnético", entre otros, en el cual el Dr. Goiz afirma que cuando los astronautas que habían salido de la atmósfera terrestre, regresaron a la Tierra, estos llegaron con los pares biomagnéticos modificados por los cambios en la ingravidez y la radiación. Según dice, cuando acercaron un imán a estos astronautas, se les recuperó el equilibrio de energías y los pares biomagnéticos volvieron a su posición normal. Tal cual está planteada la afirmación, no se puede decir nada más que "uhm, qué pena que Yuri Gagarin no se hiciese el tratamiento, podría haber vivido unos cuantos años más". Basta ya de bromas...

En el mismo documental aparece la madre del Dr. Goiz diciendo que cómo no va a creerselo (lo que afirma su hijo), cuando la gente a la que su hijo atendió sigue todavía viva. Si hasta sus familiares más próximos no están enterados de lo que hace su hijo, simplemente le creen o no, ¿qué esperan que hagamos nosotros, los críticos, a parte de criticar?

La idea de un tratamiento mágico que cure todas las enfermedades es cuanto menos fantasioso. Todavía no se tiene cosntancia de que sea posible, ni si quiera se ha conseguido en física, a pesar de que se lleva más tiempo intentando unificar las leyes del universo en un esfuerzo desesperado por simplificarlo. Además, la biología demuestra que cambios ligeros en el pH de un ser vivo pueden ser decisivos y hasta causar la muerte. Por otro lado, no se tienen indicios de que un campo magnético pueda modificar el pH y si ello fuera posible, podría ser peligroso. Tampoco es cierto que tan sólo ligeras variaciones en el pH puedan eliminar todo tipo de microorganismos, muchos de ellos pueden vivir en rangos de pH ácidos y bases, alcanzando niveles extremos.

Como dicen, es muy fácil decir una estupidez, pero resulta muy difícil refutarla...

BONUS: En el último video del enlace dice que ningún virus puede destruir célula alguna. Este hombre debería volver a la escuela, o como mínimo demostrar sus afirmaciones, aunque comprendo que en un canal de televisión eso es casi imposible.

Más enlaces:

jueves, 24 de febrero de 2011

Capítulo 6.0. Prohibido el móvil en la gasolinera ¿mito, o precaución?

En toda estaciones de servicio (no creo que haya excepciones, ya que es deber por el art.115 del Reglamento General de Circulación) habremos visto un cartel insinuando la prohibición de los teléfonos móviles. Si preguntamos a un empleado, probablemente nos contestará que su uso puede provocar chispas que inicien un fuego descontrolado, incluso explosiones, debido a las radiaciones electromagnéticas que emiten estos aparatos. ¿Hasta qué punto es esto cierto?

Gran parte de los incidentes con máquinas expendedoras se produce a causa de las chispas provocadas por la electricidad estática que generan los incautos conductores al salir y entrar del coche, o frotarse. Esto nos plantea la primera duda; ¿Es necesario sólo una chispa para iniciar un fuego? Para los que se saltaron las clases de física de secundaria, no... Lo que hace falta, además de la chispa, a la que llamaremos energía de activación, es un combustible, así como es necesario un comburente, por excelencia, el oxígeno. Todos hemos oído hablar del llamado «triángulo del fuego», aunque lo más correcto es el tetrahedro del fuego. En este último, no son tres los requisitos para que un fuego se inicie sin extinguirse, sino cuatro. El que nos falta por mencionar es la reacción química en cadena, gracias al cual un fuego puede continuar consumiéndose. Ante la ausencia de cualquiera de estos elementos, el fuego o se extingue, o ni si quiera se inicia. Por ende, esto no quiere decir que por una chispa se origine un incendio, sino que son necesarias unas condiciones ambientales idóneas para ello.

Como las leyes de la física son las mismas en todo el universo, incluso en las estaciones de servicio, podemos aplicar lo aprendido anteriormente para considerar las posibilidades de que se produzca el incendio. En una gasolinera tenemos el combustible (vapores y restos de carburantes), el comburente (oxígeno) y lo único que falta es una fuente de ignición para completar el triángulo del fuego (mínimo requisito para que se produzca un incendio o una explosión). El siguiente video muestra una de las fuentes de ignición, por ahora, más comunes, la electricidad estática:


En el video se puede ver cómo la mujer entra y sale repetidas veces de su coche y a continuación frota sus manos en su camiseta, cargándose de electricidad estática. A continuación, sin antes descargar la carga electroestática tocando otro material, toca el espendedor, provocando una chispa, y la chispa un incendio.

Pero, ¿pueden los teléfonos móviles producir un efecto similar?

La respuesta es no... Un teléfono móvil emite una energía cercana a 0,5W, frente a los 6W de potencia necesarios para alcanzar el punto de ignición por radio frecuencia de la gasolina. Si la batería de un teléfono móvil es removible y se da el caso de que tras caer al suelo esta muestre sus circuitos y dañe los componentes del teléfono un cortocircuito podría generar una chispa que, en ambiente atmosférico inflamable, podría provocar un incendio a causa de la energía almacenada. Pero, ¿qué hay de la gasolina? La gasolina tiene una temperatura de autoignición mínima de 280ºC, por tanto queda también desechada la hipótesis de que un teléfono, funcionando de forma normal, pueda generar tal cantidad de calor, (recordemos que sólo emite una energía de 1W/cm2) y no lo digo yo, meted un teléfono en un horno e intentad calentarlo a 200º grados, como mucho, y luego comprobad si tras el experimento el teléfono sigue funcionando.

Atención al siguiente video (en dos partes), donde los cazadores de mitos, intentan recrear una atmósfera inflamable para después incendiarlo todo con tan sólo un teléfono móvil y varias llamadas:


Este experimento no es del todo concluyente, aunque nos limpia el camino para continuar con otras hipótesis y posibilidades, como la posibilidad de que un cortocircuito o una chispa entre la batería y los cables conductores del teléfono móvil pudieran cerrar el triángulo del fuego. Esta posibilidad es muy remota, ya que el hardware de un teléfono está aislado del exterior por la cáscara de plástico, que impide la conductividad, y es casi inaccesible, a menos que usemos una herramienta especial. El teclado numérico generalmente opera a bajo voltaje y baja corriente ya que forma parte del circuito digital del teléfono. 

Para más información:

jueves, 10 de febrero de 2011

Capítulo 2.3 Pseudociencias - Acupuntura

La acupuntura forma parte de la categoría de medicina alternativa. Es una técnica de medicina tradicional china que trata de la inserción y la manipulación de agujas en el cuerpo con el objetivo de restaurar la salud y el bienestar en el paciente. Es considerada como pseudociencia por su limitada evidencia científica. Además, se basa en la creencia de que el Qi es la energía vital que constituye todo ser vivo en el Universo, algo que sin duda no ha sido demostrado. Sus practicantes sostienen que, al contrario que la medicina convencional, esta no tiene efectos secundarios. Cabe destacar que, salvo en pocos casos de efecto placebo, tampoco tiene efectos primarios. 

A lo largo de los últimos 45 años se han contabilizado, al menos, 86 muertos a causa de pinchazos incorrectos e involuntarios en el corazón y en los pulmones, así como por daños en arterias e hígado, problemas nerviosos, shocks, infecciones, hemorragias, etc. La muerte más común fue por neumotórax, causado por la perforación, y consiguiente entrada de aire, en los pulmones, provocando su colapso. Aunque, en raras ocasiones, los médicos no han podido asegurar con certeza que el origen de la muerte había sido por la perforación accidental. Es momento de volver a considerar si tiene o no efectos secundarios adversos.

Este tipo de medicina se sigue practicando y consumiendo, ya que las malas experiencias de los pacientes con algunos tratamientos médicos y las complicaciones que han podido sufrir, les han hecho optar por probar algún método alternativo, que cure lo mismo, pero sin consecuencias adversas. Algunos se encuentran con todo lo contrario, como en el caso que nos ocupa, con consecuencias más graves aún, como la muerte.

Manuel, uno de los autores de "La Ciencia y sus Demonios", añade en un artículo:
La medicina está masificada, despersonalizada y tremendamente mecanizada. A veces se tiene la impresión de que el médico es un androide tipo C3PO que sólo es capaz de leer las pruebas diagnósticas sin apenas mirar a la cara del paciente, y menos de dialogar con él. Este aspecto ha sido comentado repetidas veces por expertos en salud y todo intento de mejora choca frontalmente con la masificación de muchos centros de salud. Por el contrario las consultas de medicina alternativa son mucho más personalizadas, se dedica más tiempo al paciente y el trato es más personal. Parece que aquí se olvida que cuando se atienden a prioridades se debería colocar en primer lugar la efectividad de la terapia a la relación personal, ya que una excelente relación médico-paciente no implica obligatoriamente que la terapia sea efectiva. 
Para más información:

sábado, 5 de febrero de 2011

Capítulo 2.2. Pseudociencias - Astrología

Llamamos astrología al conjunto de creencias que pretenden conocer y predecir el futuro, en especial el de las personas, mediante la observación de la posición y el movimiento de los astros. Las personas que practican la astrología sostienen que las posiciones de estos ejercen influencia y tienen correlación con los rasgos de la personalidad de la gente, los sucesos importantes de sus vidas, e incluso sus características físicas.
Como muestra de ello, la carta astral, "que indica la posición exacta de los astros en el momento que nace una persona". El horóscopo es uno de los métodos adivinatorios más populares.

Dejando de lado definiciones, pasemos a analizarla.

La posición de los astros depende de la perspectiva visual, es decir, según dónde nos coloquemos se verá de una u otra forma una constelación. Suponiendo que la astrología funcionase, ¿No sería lógico que, al viajar por la Vía Láctea y al cambiar nuestra perspectiva, cambie también nuestro destino, el futuro, o nuestras características? (De hecho, nuestro planeta se mueve respecto al sol, este, junto al resto de planetas del sistema solar, alrededor de la galaxia y esta, por el Universo, por tanto, nosotros también por inercia lo hacemos) La astrología no contempla que probablemente estemos más lejos o más cerca de los astros que antes.  
Para añadir más leña al fuego, la astrología sostiene que la «influenciación» tan sólo ocurre durante el parto. ¿Por qué sólo entonces? La radiaciación es radiación, seas un feto, o seas un adolescente. (Principal motivo por el cual es recomendable echarse crema solar cuando se va a tomar el sol, e indiferente de "si ya se ha sido influenciado")

Es más, ¿Cómo puede un astro, a 50.000 años luz, influenciar a una persona de forma tan trivial, como su carácter, o su suerte? Es de suponer que para influenciar hace falta un medio para ello, y uno de los candidatos perfectos es la radiación que emite un cuerpo celeste, que depende de la distancia a la que este se encuentre y de sus características. La gran mayoría de cuerpos celestes, agujeros negros, supernovas, chorros de energía, no se incluyen en los "cálculos astrológicos". Podríamos deducir que no se incluyen, de hecho, ya que sería imposible hacer una predicción con un error absoluto inferior al 70% y menos aún si hablamos del futuro de un organismo vivo, con consciencia y libre albedrío, lo cual supone, no sólo estudiar los astros, sino también entender mejor la biología/psicología, y cómo se ve afectada por los astros y su posición... Por tanto, es difícil imaginar que la astrología pueda, con su extraordinaria simplicidad, predecir con exactitud la complejidad del futuro.

El sol cuenta con ventaja sobre el resto de estrellas, ya que está mucho más cerca. Aún así no toda la radiación tiene la suficiente fuerza como para atravesar la atmósfera terrestre, gracias en parte a su densidad y en parte a los cinturones de Van Allen


¿Pueden influir los neutrinos en nuestro futuro? Los neutrinos son partículas subatómicas originadas, por ejemplo, en potentes explosiones de supernova, o en la fusión termonuclear de un sol, debido a su masa casi nula y a su poca interacción con la materia, es dificil que colisionen con uno de nuestros núcleos atómicos (aunque lo hicieran sería algo irrelevante). De hecho, llegan a atravesar la Tierra con facilidad. La respuesta lógica es... no.

A ojos de los consumidores, puede que no tenga ninguna base científica, pero eso no importa cuando lo que se busca es satisfacer la necesidad de encontrarse a uno mismo en el Universo y de poder entender de forma simple el entorno, sin necesidad de complicarse con teorías y fórmulas abstractas. Lo que se busca con estas disciplinas es algo que sacie lo que no sacia la ciencia, algo inamovible. Por ejemplo, los horóscopos conservan sus símbolos indelebles durante toda su historia. El conocimiento que no cambia, no es conocimiento, sino simple fe. Esto adquiere significado cuando descubrimos que los signos, las fechas y las constelaciones están desordenadas entre si, es decir, no son tal y como los astrólogos nos cuentan, debido a la precesión de los equinocios. (Para leer más sobre esto acudir a los links al pie de esta entrada)

Tanto en las cartas astrales, como en los horóscopos, se aplica el llamado Efecto Forer. Las cartas astrales -como una simple nota fuera de cualquier definición- equivalen a juntar todos los horóscopos posibles para un sólo destinatario y que, por dicho efecto, o prejuicio cognitivo, se pueden aplicar a múltiples sujetos.

Si nos remontamos en el renacimiento, cuando Copérnico descubrió que el Sol no orbita la Tierra, sino más bien al contrario, la astrología sufrió un duro golpe. Fue separada de lo que se conoce como astronomía. Por contradictorio que parezca, astrónomos como Kepler la usaron con fines económicos: hacían predicciones para nobles y reyes, a cambio de dinero, a pesar de manifestar en sus escritos que no creían en la astrología. Puede que hoy esté ocurriendo lo mismo en nuestros periódicos...

Como complemento, invoco a Carl Sagan:


Para más información:
-http://www.sindioses.org/escepticismo/astronomia-astrologia.html
-http://es.wikipedia.org/wiki/Astrolog%C3%ADa

sábado, 29 de enero de 2011

Capítulo 2.8. Pseudociencias - El Secreto, la ley de la atracción.




El Secreto, o The Secret, es un libro escrito por Rhonda Byrne, guionista y productora de televisión australiana. Además de la publicación de dicho libro, la valiente protagonista se lanzó al mundo de los documentales, vendiendo casi dos millones de DVD´s. Se preguntarán los lectores por qué ha cosechado tanto éxito, y es gracias a una nueva corriente filosófica, surgida a mediados del siglo XIX en Estados Unidos. Conocida como la "Ciencia Mental" y más tarde como «Nuevo Pensamiento», su mensaje central sugiere que "los pensamientos de cada persona dan origen a sus experiencias, a su visión del mundo e incluso a su éxito o desgracia."

Reconozco que tengo su obra, en concreto su libro, pero no es culpa mía, fue mi padre el que lo compró. Insistió en que lo leyera y, cómo no, no rechacé la propuesta. Fue tentador. Al principio me sorprendió la carátula. Un diseño espeluznantemente currado (cosa que me pareció raro), tras pasar las páginas entendí que no sólo la carátula, sino que cada hoja estaba hecha con tanto esmero que me daba náuseas sostener el libro. (Olía a pseudociencia a quilómetros)

El libro se lee rápido, es fácil de entender y tiene una clara intención de llegar al público más crédulo e ignorante. Pues bien, todo iba bien hasta que leí lo siguiente:

¡El Secreto es la ley de la atracción! Todo lo que llega a tu vida es porque tú lo has atraído, Y lo has atraído por las imágenes que tienes en tu mente. Es lo que piensas. Todo lo que pienses lo atraes. Esa fugaz revelación me llegó a través de un libro centenario que me regaló mi hija Hayley.[...] No podía creer que tanta gente lo conociera [...] Eran algunos de los personajes más grandes de la humanidad: Platón, Shakespeare, Newton, Victor Hugo, Beethoven, Lincoln, Emerson, Edison, Einstein.

En estos instantes intenté mantener la calma y controlar mis ganas de reír por no ofender a mi padre. Reconocía esas técnicas sucias para darle rigor al texto, como añadir nombres de personajes importantes de la humanidad, o añadir que la información o el conocimiento se obtuvo o ya se poseía desde tiempos inmemoriales, hace siglos, incluso milenios. Pero tras leer un poco más, me encontré con algo que parecía desafiar toda lógica, era como un puñetazo en la entrepierna para todo físico:

El sorprendente trabajo y los descubrimientos de los físicos cuánticos en los últimos ocho años nos han proporcionado un mayor conocimiento del insondable poder que tiene la mente humana para crear.

Basta con fijarse un poco para darse cuenta de que la física cuántica no está relacionada con la mente. Es más, es inútil aplicar la física cuántica a situaciones cotidianas, ya que es necesario aislar los átomos y las partículas para poder apreciar esos efectos tan extraños de indeterminación que prometen las teorías cuánticas. Y claro, si aisláramos los átomos de nuestro cerebro, además de morir en el acto, no podríamos volver a recomponerlo.

Es impresionante el descaro con el que se hace uso de conceptos que no se entienden, o no  se quieren entender, sólo por adornar un poco con palabras como "quantum" (cuántico), holograma, magnético, frecuencia, electrolitos, o energía, que suenan muy bien y le dan el rigor que le falta a un artículo pseudocientífico. Y ya que estamos, se cita a grandes genios como Einstein, Pitágoras, Aristóteles, Newton, Shakespeare... que en ocasiones no tienen nada que ver, sólo para intentar darle un toque de autoridad al producto. De todas formas, no importa las opiniones de Einstein o de Pitágoras, lo que importa son los hechos y mientras no  se demuestre la «ley de la atracción» lo menos que se puede hacer es dejar de vender esos productos.

Según mi opinión, no hace falta inventarse toda una ley para entender que cuando uno está dispuesto a conseguir un objetivo, aunque sea de forma inconsciente, realiza su actividad diaria de forma que la orienta hacia ese objetivo y es muy probable que lo consiga. (Me siento como Stephen Hawking demostrando que no hace falta apelar a Dios para entender el Universo) Supongo que nuestra protagonista, Rhonda, ya lo sabe, y lo único que ha hecho es lucrarse.

Un argumento a favor de la ley de la atracción es que el cerebro emite ondas a una cierta frecuencia y por tanto estas ondas se pueden usar para atraer sucesos. En parte esto es correcto, las neuronas a causa de las señales eléctricas crean un campo magnético alrededor del cerebro, pero es tan débil que ni si quiera consigue pornernos los pelos del cabello de punta. Lo de atraer sucesos ya ni hablar...

En fin, no hay motivo para seguir: podría, perfectamente, seguir citando textos y textos, cada uno más alocado que el anterior, pero basta con atacar la débil raíz de esta pseudociencia como para hacer tambalear sus pilares. El resto se lo dejo a ustedes.

Por último, añadiría que el libro se vuelve harto repetitivo. Hasta el documental se puede volver repetitivo, a pesar de tener animaciones y numerosas "celebridades" de la metafísica y la filosofía vomitando comentarios sobre la ley de la atracción, incluso podría llegar a parecer un lavado de cerebro. Quizá por eso tenga tanto éxito...

Nota: En ninguna hoja del libro se da una demostración clara, concisa y científicamente testada de que lo prometido por El Secreto es verdad. Por tanto, eso es un punto en contra que reafirma su condición de pseudociencia.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Capítulo 2.1. Pseudociencias - Numerología


Y ahora apretad fuerte los dientes y aferráos a lo que podáis porque lo que sigue es una patada en toda regla a la ciencia.

Nota: El lector ávido se dará cuenta de que los métodos de engaño de la mayoría de pseudociencias son bastante parecidos, a la par que efectivos (ya sabéis, no habría tanto engañabobos, si no hubiera tanto bobo al que engañar). Le invito a que cree su propia, realmente no cuesta nada, salvo si la gente comienza a demandarte por estafador.

Nótese que en la duda está el escepticismo, y como la mayoría de pseudociencias no demuestran su veracidad de ninguna forma, es imposible refutar sus argumentos, ya que no tienen. La única forma de refutar este tipo de pseudociencias es sembrando la duda.

2.1. Numerología.


A primera vista podría relacionarse con las matemáticas porque usa los dígitos del uno al nueve, pero ahí acaba el parecido. Según cuentan los «numerólogos» "los números tienen unas propiedades físicas que influyen en nuestra conducta, ánimo, salud, trabajo, dinero, amor, etc, y a cada persona se le asocia un número ya que este está relacionado con su nombre, su empresa, o con la casa en la que vive", y además, "cada número tiene su propia función y forma de influir, ya sea negativa o positivamente mediante vibraciones específicas". Ahí es nada


Por lo tanto, la numerología es la disciplina que se dedica a "investigar" esas propiedades de los números con el fin de determinar con exactitud el carácter y la personalidad de una persona, así como su futuro. ¿Pero cuánto tiene eso de cierto?

1.) Sesgo de observación. Los que practican la numerología afirman que pueden predecir el futuro. Pero como cualquier juguete roto, fallan casi constantemente. El sesgo de observación consiste en omitir esos fallos y presentar tan solo los éxitos, es decir, las predicciones certeras.


2.) Selectividad injustificada. ¿Por qué se ha ignorado el número cero? ¿A caso sólo los números que usan los numerólogos son especiales? ¿Dónde queda el resto de números? Muchas constantes como "pi", o el número áureo se han, literalmente, ignorado, ya sea porque no se tenían conocimientos matemáticos o porque no se querían tener. Profundizando, podríamos preguntarnos por qué se escogió el sistema decimal en vez de por ejemplo el binario o el duodecimal. También cabe preguntarse, qué se hace, o hizo, con la numeración romana o la griega, ¿no son o eran válidos? ¿Y qué hace más válidos los números que utilizamos actualmente?

3.) Hechos extraordinarios requieren de evidencias extraordinarias. Cosa que nadie cumple en la numerología (razón por la cual cobran tanto dinero). Con la incertidumbre sobre qué nos deparará el futuro es muy fácil aceptar la charlatanería de algunos “numerólogos” como cierta, pero ningún “numerólogo”, por ahora, ha ofrecido pruebas empíricas de que la numerología funciona, de hecho, si lo hubiera hecho, habría ganado premios como el Nobel, o el Randi. Más que nada porque a cualquier matemático le gustaría entender esa herramienta hipotéticamente poderosa (la numerología), con la que juega inconscientemente desde primaria, y que encima determina su vida.

4.) Afirmaciones extraordinarias requieren de hechos extraordinarios. Si el anterior punto falla, de este no se podrá esperar más: ¿Cómo se descubrieron empíricamente esas afirmaciones? ¿Cómo pudieron medir la “resonancia” del Universo? ¿Cómo saben cuándo sumar, dividir, restar, o multiplicar para obtener un número significativo para una persona? Todas estas preguntas hacen dudar sobre su veracidad y confirman la aleatoriedad que la numerología emplea para sus predicciones.

5.) Los números no saltan del papel. ¿Cómo puede un número, escrito sobre papel con tinta o simple grafito, influir negativa o positivamente en un ser vivo? Y más aún, ¿Cómo puede tener ese número una "vibración"? Si los números vibraran en una frecuencia, hubiera sido muy fácil medirla.

6.) Yo me lo guiso, yo me lo como. Uno de los puntos más fuertes de la numerología es que uno puede jugar con los números. Con dos números se pueden obtener cualquier otro, sumando, restando, dividiendo y multiplicando hasta obtener el resultado deseado... Esta tarde a las 16:00h emiten una película, el canal es TNT y en mi ONO es el canal número 32. Ahora, 16 horas son 960 minutos. Si dividimos los minutos entre la suma del canal y la hora [960/(16+32)], el resultado es 20. Para finalizar, como hemos usado 2 variables, hora y canal, dividimos ese número entre 2. El resultado es 10, justo la suma de todas las letras de la película "WaterWorld" ¡Y lo más sorprendente es que pienso verla hoy! ¿No es increíble?

jueves, 9 de diciembre de 2010

Capítulo 1.0. Un pulgar que chupar.


"La vida es sólo un vistazo momentáneo de las maravillas de este asombroso universo, y es triste que tantos la estén malgastando soñando con fantasías espirituales" Carl Sagan
Qué bonito sería poder predecir tu futuro tan sólo con mirar la posición de una constelación, qué bonito sería poder curar cualquier enfermedad con sustancias inocuas, o poder reestabilizar nuestro "equilibrio biológico" con tan sólo una pulsera, una joya, o un mineral, con propiedades extraordinarias. Ojalá el universo hubiese sido creado para nosotros, y nosotros, creados a imagen y semejanza del creador. Nosotros, unos insignificantes seres de un planeta, entre billones y billones que hay en el universo, seríamos unos privilegiados por el hecho de burlar nuestra verdadera identidad y posición en el cósmos gracias a infantiles convicciones. La pseudociencia ofrece esperanza, mitiga las necesidades primitivas que tenemos de fantasear y ver nuestros sueños hechos realidad, además de dar una explicación, aunque sobrenatural, de lo que no se conoce. Como inconveniente principal, nubla la razón, y entonces, el oscurantismo, el espiritismo y la superchería proliferan como un virus.

Cuando desde el principio uno se encuentra rodeado por la pseudociencia es muy difícil darse cuenta de que la información que recibe no es del todo cierta, ya que esta no ofrece ni evidencias ni demostraciones que la verifiquen. Esta es una de las razones por las cuales las grandes religiones, en su época de "esplendor", influyeron en gran medida en la población, en la cultura y en la política. Los conocimientos sobre Ciencia, en aquella época, estaban destinados al olvido, o tan sólo dignos de unos pocos eruditos, los cuales solían ser presionados con cada publicación científica importante y que comprometía las distintas religiones.

Muchos opinan que la Ciencia no es de fiar, ya que, constantemente modifica sus resultados y teorías, no es del todo precisa y tampoco es segura al cien por cien. Es un razonamiento del todo humano, pero, como humanos que somos, no hemos nacido con la idea de método científico, por tanto, nos cuesta asimilar que el cambio y la modificación no tienen por qué ser considerados malignos, al contrario, el cambio y la modificación suelen ser síntoma de madurez. Como cualquier instrumento de medir, la Ciencia tiene un límite de precisión que generación tras generación intentamos optimizar. Si no, como ejemplo, tomemos una regla de medir ordinaria e intentemos medir una distancia de doscientos nanómetros. En vez de usar una regla de medir cualquiera de dm, cm y mm, ¿Por qué no usar la máquina de calibración F25 del laboratorio de metrología de Oberkochen (Alemania), capaz de medir con un error mínimo de 250 nanómetros? Gracias a la modificación, se ha llegado a optimizar tanto la tecnología, que ya somos capaces de construir instrumentos, o aparatos, capaces de realizar operaciones mucho más precisas que con los aparatos de los que se disponía hace medio siglo. Entonces, ¿Qué hubiera ocurrido si todos los seres humanos hubieran adoptado la misma filosofía de dejarlo todo tal como está, por la simple conjetura de que el cambio y la modificación es síntoma de falsedad? Probablemente, yo tendría que hacer este trabajo de investigación a mano y con pluma, con el inconveniente de que tardaría muchísimo más y la única información que recibiría sería la que se ha recopilado en libros o pasado de boca en boca, y aún así, sería un afortunado por tener esas fuentes de conocimiento.

La ciencia no es lo que uno quiere que sea. Es como la regla de medir y, por tanto, no está exenta de errores, si no que está diseñada para acercarse lo máximo posible a la verdad, por poco reconfortante que esto sea. Apoyar todo el conocimiento de una civilización en las esperanzas, los deseos, las convicciones, las fantasías, los criterios personales, o en la cultura, no en hechos probables, es peligroso. Apoyar el conocimiento en unas bases, sólidas, pero moldeables, hace de la estructura científica una verdadera fortaleza resistente a los peores huracanes e inundaciones, pero dura consigo misma, es decir, autocorregible. Si no cuidamos esa fortaleza, nos veremos expuestos a los peligros de la naturaleza, nuestra esperanza de vida se reducirá, las enfermedades proliferarán todavía más y seremos una civilización vulnerable... de nuevo.

El siguiente video, de Carl Sagan, complementa muy bien lo que he comentado por ahí arriba y le añade un toque especial, típico de un gran maestro de la divulgación:


Ya podéis cerrar la boca o quitaros las lágrimas...